Impalpable al caminar de transeúntes temerosos de aire, miradas y susurros.
Es necesario, dicen, saber ser lento, se debe saber callar.
Ricardo Piglia, Formas breves.
jueves, 30 de agosto de 2012
viernes, 24 de agosto de 2012
Botellas al mar
Y tú quieres oír, tú quieres entender.
Y yo te digo: olvida lo que oyes, lees o escribes.
Lo que escribo no es para tí, ni para mí, ni para los iniciados.
Es para la niña que nadie saca a bailar,
es para los hermanos que afrontan la borrachera
y a quienes desdeñan los que se creen santos, profetas o poderosos.
Y yo te digo: olvida lo que oyes, lees o escribes.
Lo que escribo no es para tí, ni para mí, ni para los iniciados.
Es para la niña que nadie saca a bailar,
es para los hermanos que afrontan la borrachera
y a quienes desdeñan los que se creen santos, profetas o poderosos.
Jorge Teillier
jueves, 23 de agosto de 2012
Apuntes de oficina.
1
Despiertas y
caes sobre la noche que se espanta, engrifa y clava sus púas en tu mejilla.
2
Pálida con
tu puchero. Tus labios como trompita en los bordes del vaso de vidrio. Sufres,
te desanimas. Vuelves.
Compartimos los audífonos, me presentas a un nuevo grupo. Descargo un disco y repito la formula.
Me quedo en silencio. No sé que contarte y el peso me hunde en el colchón. No sé si me miras como queriendo decirme que quizás me amas o que podrías llegar a hacerlo. O pidiendo auxilio. O admirándome. O lamentando que yo me preocupe tanto por ti. O masticando la idea de un beso sin compromiso. Las posibilidades me fragmentan y me vuelven un idiota que piensa en lo poco atractivo que uno se vuelve al mendigar, o creer que se ha vuelto un mendigo del amor.
Compartimos los audífonos, me presentas a un nuevo grupo. Descargo un disco y repito la formula.
Me quedo en silencio. No sé que contarte y el peso me hunde en el colchón. No sé si me miras como queriendo decirme que quizás me amas o que podrías llegar a hacerlo. O pidiendo auxilio. O admirándome. O lamentando que yo me preocupe tanto por ti. O masticando la idea de un beso sin compromiso. Las posibilidades me fragmentan y me vuelven un idiota que piensa en lo poco atractivo que uno se vuelve al mendigar, o creer que se ha vuelto un mendigo del amor.
3
Me aconsejan
inteligencia, planificación, táctica. Oración. Búsquedas. Dios sobre la mesa
del domingo a las cuatro de la tarde que es la hora en que almorzamos en el día
de alabanza y encuentro con los hermanos en Cristo. En Cristo y yo encrespado.
Leito se desanima por mi vida espiritual.
4
Me doy
vuelta los ojos y sobre el pellejo se proyecta el sueño que tuve la noche
anterior, o la noche anterior de la anterior.
Todos corren buscando refugio en cerros imposibles de arena negruzca.
Todos corren y algunos resbalan y ruedan y saltan y se maquillan de espinas y
dardos y tropiezan y se refriegan la alergia y
no se soportan y se quejan y leen suicidas y no se suicidan mientras
caen por el barranco. Y mientras algunos caen y siguen lijando sus vidas yo me
acerco a un rompe olas en donde veo el cuerpo de la chica que amo enredado
entre las algas y rodeada de surfistas vestidos de escalada.
viernes, 17 de agosto de 2012
Fragmentos
3
La noche cría cuencos cuando me resbalo y se trisan las
costas.
1
No me di cuenta de las primeras gotas que cayeron
ni de la canaleta que luego crujió a mis espaldas. martes, 22 de mayo de 2012
Proyecciones inconclusas.
Estamos boquiabiertos frente a
un breve silencio que aprovechas para acercar dos de tus primeras preguntas
¿Qué se te ocurre? ¿Ya tienes algo escrito? Te respondo que no, que no se me
ocurren muchas cosas y que no tengo nada escrito. Algo musitas con tus labios y
luego me hablas sobre el silencio. Te escucho. Quiero escribir sobre estos
momentos, no quiero complicarme mucho, te digo. Dale, me respondes. Arrancas un
par de notas y las dejas reposar en el aire. Yo las miro y trato de acercarme a
ellas. Algo insinuó sobre la hoja blanca, un precario gesto de mi asombro; nada
muy importante.
Te recoges y vuelves sobre las
notas. Afinas tu guitarra, multiplicas el sonido. Ya es hora de partir, pienso. Noto que Simón está durmiendo sobre
el toldo verde. Abro mis ojos y estas frente a mí, a tan solo unos centímetros
de distancia. ¡Ya sé, inventemos un lago, su playa y un bosque! me dices. No
sabes nada, pero tus pensamientos me otorgan el placer de lo ingrávido, pienso
antes de contestar: Ok, inventemos nuestro propio lago con su playa y un
bosque.
viernes, 11 de mayo de 2012
El testigo
He visto como se
ha deformado con el aire y el viento
Como algunas aves se le han acercado para defecar en su espalda y picotear sus
ojos
He visto como nubes ilusorias han cruzado sus portones de un saltopara dejar truenos y relámpagos en sus pulmones He visto como cae desde los años sin encontrar fondo balbuceando oraciones inconclusas en la hora de nadie Vi como perdió su gracia por la presión y como le cuesta planear cargando ese pellejo arrugado y sensible Pero algo noto en el algo que otros no verán pues solo soportan lo “bonito” No tengo claro que es pero creo que pronto estaremos conversando un café un cigarrillo o una cerveza Por ahora un punto una mancha que destiñe el cielo con su caída.
martes, 8 de mayo de 2012
Mortales enteros
Este poema ya no me causa gracia.
Mortales enteros
Mortales enteros
Somos mortales enteros,
nada nos distrae
si de costumbre se trata,
hasta que el amor llega,
se va, y uno que en esta orilla
preparando la próxima morisqueta.
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